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lunes, 19 de septiembre de 2011

El hombre que amaba a los niños



Se edita finalmente en castellano la novela de culto de Christina Stead El hombre que amaba a los niños, publicada en 1940.





El verano pasado, Jonathan Franzen, en un artículo extenso en el New York Times, explicaba los placeres de una relectura reciente. Uno de sus mejores amigos, el malogrado David Foster Wallace, había hablado varias veces en sus cursos en Pomona de esta curiosa novela de la escritora australiana (1902-1983). Aquí se puede ver su ejemplar anotado de la novela junto con otras, tal como estan en el archivo en la University of Texas:


De hecho, y como a veces ocurre con los libros, no fue hasta que Randall Jarrell (el poeta que escribió algunos de los mejores artículos de crítica literaria del siglo XX, varios sobre el poeta Robert Frost, y casi totalmente desconocido en nuestro país) prologara la obra en una reedición de 1965, cuando se difundió su gran calidad literaria, merecedora de estar entre las grandes novelas del siglo XX; otra gran novela sobre la familia, esa estación orbital de la vida humana, donde el avistamiento de estrellas fulgurantes y de maravillosas rotaciones, el aprendizaje del alfabeto del cosmos se mezcla con el peligro potencial de la falta de oxígeno y los meteoritos letales en cruel clinamen.

Una gran recuperación, en la linea de lo que muchas pequeñas editoriales estan intentando —y alguna grande, a veces, también.

José, de Laie Pau Claris

viernes, 2 de septiembre de 2011

Montaigne siempre es un placer

Acaba de llegar a las librerías la traducción del libro de Sarah Bakewell Cómo vivir, o una vida con Montaigne, uno de los ensayos más celebrados en el mundo anglosajón de la temporada pasada.


En veinte amenos capítulos, nos habla de las diferentes respuestas que en sus 107 ensayos ofreció Michel de Montaigne sobre la cuestión principal: cómo vivir; respuestas que han fascinado a lo largo de cinco siglos a lectores tan diferentes, y en el fondo similares en su pasión por estar "en un rincón con un libro", como Pascal, Nietzsche, Emerson, Josep Pla, Stefan Zweig y muchos más.

Partiendo de la propia experiencia, pero diametralmente diferente a la opción cartesiana, y de la lectura apasionada de los clásicos griegos y latinos, Montaigne se retiró a escribir después de haber llevado una vida activa como hombre político, a caballo, como le captó Jean Lacouture. Con un epicureísmo latente, rechaza la cultura pesada, erudita, libresca en aras de una claridad vital, de una sencillez recomendable.

Nietzsche le elogió diciendo: "Que un hombre semejante haya escrito ha aumentado el placer de vivir en esta tierra". Seguramente, George Steiner, en el nuevo libro que aparece en noviembre sobre La poesía del pensamiento en la editorial New Directions, hará mención del francés, que en Ensayos II, 12 escribió que "los misterios de la filosofía tienen muchas cosas extrañas comunes a las de la poesía".

Como si fuera un protoblogger (y no en vano Bakewell empieza su libro hablando del narcisismo del siglo XXI, "en una pesca de media hora en el océano de blogs, twits", "millones de individuos fascinados por sus propias personalidades y gritando en busca de atención"), una frase famosa de los ensayos: "Todo está lleno de comentarios", parece una auténtica queja ante la mera marca individual, sin más transcendencia cultural que la frase de móvil "estoy aquí" o como la inscripción que vio Gombrowicz tallada a navaja en un Cristo de madera en una Iglesia de Argentina, "Te quiero, María. Lucas".

Como profesora de escritura creativa que es, Sarah Bakewell nos deleita con su frescura y su forma entretenida de recordarnos porqué Montaigne siempre es un placer.

José, de Laie Pau Claris

jueves, 14 de julio de 2011

Roberto Calasso, en el corazón del enigma


El próximo septiembre, Anagrama volverá a deleitarnos con la publicación de una nueva traducción del escritor y editor italiano Roberto Calasso, La Folie Baudelaire.



Es la séptima parte de una obra multiforme y multitemática que desde hace treinta años viene construyendo este autor, el prestigioso director de la casa editorial Adelphi, de Milán, una de las más exquisitas editoriales italianas, cuyos libros siempre han ocupado un lugar en nuestra librería. La precedieron La Ruina de Kasch, Las bodas de Cadmo y Harmonía, Ka, K., El rosa Tiepolo, y el año pasado apareció en Adelphi L'ardore, el octavo ladrillo de ese muro espléndido de literatura y sabiduría, en el que volvía a los temas indios que abordaba Ka, pero con un punto mayor de depuración.

Baudelaire, que ya abrió las conferencias en Oxford del autor recogidas en La literatura y los dioses en un magnífico capitulo titulado «La escena pagana», es el principal protagonista de este nuevo libro. A su vez, como dicho autor tuvo gran relación con los artistas de su época y fue un gran escritor sobre arte (como en El pintor de la vida moderna o los varios Salones), el libro está lleno de ilustraciones y reflexiones sobre Ingres, Degas y otros.

Recientemente, la editorial méxicana FCE ha publicado Los jeroglíficos de Sir Thomas Browne, la tesis doctoral y primer libro de Calasso, donde se repasan los temas principales del gran autor inglés, que ya encandiló a Borges, Javier Marías (que también fue su traductor y editor: en Reino de Redonda publicó Enterramiento en urnas y La Religión de un médico) o Alberto Manguel, que seleccionó para Siruela El jardin de Ciro.

Si alguien puede hacer que Talleyrand, los dioses griegos, Buda, Kafka, Tiepolo, Baudelaire, Browne y los renunciantes védicos bailen juntos al son de la misma música de fondo encantadora, ése es Roberto Calasso, uno de los grandes escritores europeos. En su obra, podemos oír resonar los versos de Robert Frost: "We dance round in a ring and suppose, But the Secret sits in the middle and knows." (Bailamos en círculo y suponemos, mientras el Secreto está quieto en el centro y sabe).

José, Laie Pau Claris

miércoles, 13 de julio de 2011

A Dance with Dragons

George R.R. Martin dejó Hollywood en 1994 decidido a crear un mundo sobre el papel que no tuviera más límites que los que él mismo impusiera; así nació Canción de Hielo y Fuego.




Este relato épico, situado en el continente imaginario de Westeros, no para de crecer y lo que el autor concibió como una trilogía está previsto que conste de al menos siete volúmenes.
Al hablar de fantasía épica es inevitable pensar en las narraciones de J.R.Tolkien. Con las historias de la Tierra Media parecía que no había lugar para otra saga similar pero los dominios de los Siete Reinos protegidos tras el Muro de Hielo han conseguido captar la atención de una gran cantidad de seguidores.

Más centrado en las pasiones humanas que en la fantasía o la lucha del bien contra el mal, Canción de Hielo y Fuego tiene muchos personajes complejos como el enano cínico Tyrion de los Lannister, Snow el hijo bastardo de Ned Stark o Daenerys Targaryen hija del Rey Loco.

Desde que se publicó la cuarta entrega, A Feast for Crows (Festín de Cuervos), en el año 2005, sus lectores han esperado, unos más pacientemente que otros, una continuación que desvelara el destino de sus héroes y finalmente han sido recompensados: ayer, 12 de julio salió a la venta A Dance with Dragons publicado por Harper Collins.


 

El éxito de la saga ha aumentado gracias a la adaptación a cargo de la productora americana HBO para una serie de televisión que de momento ha terminado su primera temporada con excelentes cuotas de audiencia. George Martin decía sentirse abrumado por el éxito y presionado por sus fans, parecer ser que Westeros toma vida propia y se resiste a ser concluida.

Cèlia, Laie Pau Claris

martes, 28 de junio de 2011

Ajo!



Quienes han tenido la ocasión de verla en directo dicen que la micropoetisa Ajo, pequeña como indican su nombre y su profesión, se crece en sus espectáculos.








Artista de la contracultura madrileña, también en Barcelona aumenta cada día el número de sus seguidores. De hecho, sus libros de micropoesía están entre los más vendidos en nuestras librerías desde hace años... Y ¡por fin ha salido la tercera entrega! Más poemas brevísimos llenos de humor, a veces mordaz, otras melancólico; reflexiones próximas al aforismo y versos desde lo cotidiano con los que resulta difícil no sentirse identificado o, al menos, esbozar una sonrisa. Por ejemplo:
Nunca salgo de mi asombro


sin mi sombrero.


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Historia de la Humanidad




De esclavo a súbdito,


de súbdito a ciudadano,


de ciudadano a cliente.


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Lavadora,


me recuerdas a mí


cuando centrifugas.
Esperamos que Ajo "se forre" con su tercer libro puesto que esta era su intención cuando dejó la fotografía para lanzarse a la micropoesía. O esto es lo que ella dice en su también reciente libro de fotografías: Bello Público. Reciente la edición, pero las fotografías fueron tomadas entre 1998 y 2003 desde la taquilla del madrileño teatro Alfil donde trabajaba. Fotos amateur que componen un álbum personal de personajes de lo más variopinto: gente del mundo del espectáculo, amigos, asiduos... No parece que las fotos tengan ninguna intención creativa ni artística ni quieran pasar a engrosar toda esta "cultura del archivo" tan en boga. Pero como con todo lo concerniente a Ajo, destilan poesía y personalidad. Será por este guiño constante al lector, será porque todos los retratados miran a cámara, a Ajo y a nosotros, sonrientes y cómplices, que el libro resulta tan addictivo como sus poemas posteriores.

martes, 21 de junio de 2011

Elogio de Giorgio Agamben

Acaba de aparecer en la editorial Pre-Textos el libro El sacramento del lenguaje, del filósofo italiano Giorgio Agamben (Roma, 1942), uno de los pensadores contemporáneos más interesantes.


En la rentrée de septiembre aparecerá en Anagrama Desnudez, y en otoño dos novedades del autor en italiano: la editorial Neri Pozza publicará Altissima povertà. Regole e forme di vita nel monachesimo (que también aparecerá en francés con el título La vie et ses règles, en Rivages), y Opus dei. Archeologia dell'ufizio, en Bollati Boringhieri.

Este especialista en Walter Benjamin y Heidegger está desarrollando una serie de libros titulada genéricamente Homo Sacer, una investigación en curso al que va añadiendo nuevos títulos, y que se ramifica por veredas sorprendentes como en el reciente El reino y la gloria, editado por Pre-Textos, en el que se anuncia el tomo final de la serie, que cada vez toma tintes teológicos más atrevidos, sobre la vida eterna...


Al que no le conozca, yo le recomendaría como entrada a su modo de escribir Profanaciones (Anagrama) con varios ensayos deliciosos como "Genio", donde se explica el secreto de las fiestas de cumpleaños, o la fascinación por los juguetes, o también Infancia e historia (Adriana Hidalgo).


En un proceder siempre cercano al lenguaje, a las palabras concretas y su vuelo por tiempos diferentes en un delirio etimológico controlado, al nudo entre filosofía, lingüística y teología, va tomando como testigos a los textos más curiosos, con una erudición atractiva, con muchos minicapítulos e interludios que hacen amena la lectura, incluso cuando se refiere a grandes masas conceptuales.


El sacramento del lenguaje se inicia con esta cita de Hermann Usener, pensador siempre citado en la reciente ola recuperadora de la figura de Aby Warburg:
De estos procesos ningún testigo nos informa, nuestra conciencia no nos ofrece ningún asidero. Nos ha quedado un único documento, tan mudo para el ignorante, como elocuente para el erúdito: el lenguaje
Y se concluye así:
La filosofía es... crítica del juramento de una manera constitutiva: cuestiona el vínculo sacramental que liga al hombre con el lenguaje, sin incurrir por ello en un hablar gratuito, sin caer en la vanidad de la palabra.
Vanidad que esta obra singular lleva treinta años conjurando tenazmente.


Jose, Laie Pau Claris

jueves, 19 de mayo de 2011

Pierre Bergounioux



Como si fuera la luz de una estrella que viaja por el cosmos, y que a veces llega a los lugares muchos años-luz después, un gran escritor francés, Pierre Bergounioux,



que empezó a publicar en 1984 en Gallimard, Paris, aterriza en nuestras librerías traducido por varias personas y editado por editoriales diferentes, pequeñas como pequeño pero tenaz es su gesto iluminador del pasado, en la misma línea proustiana pero hacia el otro lado del espectro social. En Francia lo publica Verdier, la editorial del sur que publica también a Pierre Michon.


Días Contados abrió fuego en diciembre de 2010 editando La huella y Puntos Cardinales, en el mismo volumen. En la presentación de ese libro el editor dice que “su prosa bruñida y pulcra, una de las voces más genuinas de la literatura francesa actual, expresa de forma transparente un desnudamiento esencial que enfrenta sin reparo los miedos y las certidumbres: trabajo, arraigo, conciencia de la vulnerabilidad". La editorial anuncia para más adelante una selección de sus Cuadernos (que en francés se publicaron en dos volúmenes de unas 900 páginas cada uno), una estricta anotación de la vida cotidiana del profesor y escritor, marido y padre de dos hijos, diez años de vida adulta en cada volumen, cubriendo de 1980 a 2000: en ninguna otra obra literaria contemporánea se han puesto y tendido tantas lavadoras como en esos dos libros... y el propio escritor, no su mucamo; ahí la clara orientación obrera de su literatura, que deja espacio para la bella expresión estética en una cuerda floja de la que Michon se ríe a veces...

También menciona el editor de Dias Contados, y no se asusten, de un conocimiento de Hegel y Descartes para apreciar esa literatura. Precisamente la editorial Minúscula publica esta semana en catalán y castellano Una habitación en Holanda, una semblanza del exiliado Descartes en Holanda, lugar donde escribe su Discurso del método, y verdadero icono del gesto tenaz de Bergounioux: la historia de la escritura está llena de enfermos, exiliados, gente que está fuera de la realidad que describen, y sólo bajo esa condición pueden percibir detalles a los que quienes están viviendo directamente, como peces dentro del agua, no tienen acceso. Seguidor del sociólogo Pierre Bourdieu, escultor, entomólogo, un auténtico hombre inquieto, ha escrito más de 50 títulos, muchos de ellos escritos en la serenidad y el silencio de la madrugada. Como se ha comentado sobre las obras escritas de pie por Philip Roth y su especial tensión no sentada, muchos de sus libros huelen a alba, a ese momento increíble en que los ruegos mayas cuando la noche llega y lo sume todo en tiniebla son escuchados y el sol y la luz vuelven de nuevo a bañar la realidad.

Por último, Alfabia publicará de forma inminente el gran B-17 G, un libro sobre aviones y jóvenes inexpertos que lanzan bombas desde esos aviones en las guerras cruentas del siglo XX, sobre muchas cosas más: sobre Faulkner, uno de los grandes amores de Bergounioux, al que ha dedicado varios libros (Jusqu'à Faulkner, Agir,écrire), sobre los escritores americanos y su frescura respecto a los europeos...

No sólo a Jacinto Antón le gustará este libro, tiene todos los elementos —incluido un adorable postfacio de Michon titulado «Smith»— para seducir al lector amante de la literatura francesa y la literatura en general.

Jose, Laie Pau Claris